El cine mexicano contemporáneo

Valoración de los usuarios: / 3
PobreEl mejor 

El cine mexicano contemporáneo

 

Por Yuriko HM

 

cinemexcont1

Y eso que es mexicana... ¿cuántos de nosotros no hemos escuchado ese comentario alguna vez que alguien nos ha recomendado ver una película mexicana? A más de un siglo del nacimiento del séptimo arte en México, trataremos de analizar en qué aspectos el cine contemporáneo ha evolucionado y en cuáles otros aún nos falta un largo camino por recorrer.

 

Para establecer la situación del cine actual, tendremos que viajar en el tiempo hacia un enemigo fundamental de la producción contemporánea, nos referimos a la Época de Oro. Películas como Allá en el Rancho Grande (1936), Los tres García (1946) y el clásico Nosotros los pobres de 1947 son algunas obras pertenecientes a esta época de grandes ídolos y éxito comercial, así como de surgimiento de importantes productoras y directores como Emilio "el indio" Fernández. Durante este periodo conocido por la gran cantidad de cintas que eran realizadas, también llegó a tierras mexicanas el invento que más tarde influiría en el consumo de cine contemporáneo: la televisión.

 

 

De acuerdo a datos arrojados por el "Anuario de Cine Mexicano 2012" del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE) del 2011 al 2012 se incrementó casi al doble la cantidad de mexicanos que vieron películas nacionales, sumando un total de 431 millones. Si tomamos en cuenta que el medio por el cual más mexicanos visualizamos producciones nacionales de manera legal es la televisión abierta, y en donde en su mayoría se transmiten películas de la aclamada época dorada, lo que podemos deducir es que sí ha habido un incremento en el consumo cinematográfico nacional, pero no contemporáneo.

 

cinemexcont2

n adas con el financiamiento, os mmexicanos vemos cine ia que contar, tienen un producto que vender.Lo anterior desmiente la idea de que al mexicano no le gusta su propio cine, pero lo que es cierto es que aún no podemos considerar a la televisión abierta como medio que fomente el cine mexicano actual. Es claro que la gente tiene como medio predilecto a la televisión abierta porque prácticamente "no nos cuesta", con la condición de que no podemos controlar su programación, muchas veces sujeta a los próximos lanzamientos de películas extranjeras. Tan sólo recordemos los abundantes maratones televisivos referentes a la octava y última entrega de las aventuras del joven mago en Harry Potter y las Reliquias de la Muerte o del adinerado murciélago en El Caballero de la Noche Asciende (The Dark Knight Rises, 2012)

 

 

Una de las razones con las que las grandes cadenas televisivas podrían argumentar su infestada programación de productos hollywoodenses que opacan a las películas nacionales, es por la violencia y lenguaje que han estereotipado al cine contemporáneo nacional, pero, ¿cómo es que películas como Y tu mamá también (2001) , Matando Cabos (2004) o La Ley de Herodes (1999) han logrado ser transmitidas en televisión abierta a pesar de su contenido sexual, violento y grosero? En primer lugar, porque estas tres películas forman parte de las favoritas del público mexicano, además de que han sido aclamadas a nivel internacional y por distintos festivales de cine. También hay que considerar que sus protagonistas hoy ya forman parte de los grandes íconos del cine contemporáneo, y que indudablemente eso representa un atractivo para lo que busca la programación televisiva: la transmisión de éxitos, pero sobre todo porque sabe que es capaz de manipular y censurar a su manera estas producciones sin afectar su querido rating. Al menos hasta ahora lo ha logrado, pero pronto la televisión tendrá que fijar hacia otro polo su programación, porque hoy podemos presenciar que la creciente oferta de medios online ofrecen algo que la televisión abierta no ha logrado: cine diverso y sin censura.

 

cinemexcont3Para poder hablar de las nuevas plataformas online, es necesario empezar por hablar de las salas de cine y de los magnos eventos que celebran la creación cinematográfica que han provocado su creación. Como anteriormente comentamos, la televisión condiciona muchas veces su programación a lo que proyectan los complejos cinematográficos, los cuales a su vez también condicionan su cartelera a éxitos comerciales, remakes o re-lanzamientos en 3D, pero a diferencia de la televisión, las salas de cine poco a poco le han estado brindando mayor espacio al cine contemporáneo mexicano gracias a su colaboración con festivales cinematográficos, como lo hace Cinépolis con el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), la gira de documentales Ambulante y el Tour de Cine Francés, donde se presenta una selección de cortometrajes producidos por el IMCINE.

 

 

Esta alianza tiene mucho que ver con la creciente necesidad del cineasta mexicano por espacios de difusión y proyección de sus obras, teniendo como resultado que actualmente tengamos una infinidad de festivales destinados a cada vez más corrientes cinematográficas, donde casi ninguno se queda excluido. Tal es el caso del Festival de Cine Judío, el Macabro Film Fest para cine de terror y horror, el Festival de Cine y Video Indígena, el Festival de Cine en el Campo, entre muchos otros, pero la cuestión es que tenemos tantos festivales que no hemos centrado esfuerzos en uno solo para que tenga la atención y presencia en carteleras en toda la república.

 

En el año 2012 la película mexicana más vista fue Colosio, de Luis Mandoki, lo que nos quiere decir que la inclinación narrativa hacia temáticas de tinte social como el narcotráfico y la corrupción, al igual que fue en la época dorada con la prostitución y la pobreza, nos atraen cada vez más que las versiones mexicanas de comedias románticas hollywoodenses como Recién Cazado (2010) o Labios Rojos (2011); o hacia el terror, siendo este género el de menor preferencia por parte de los mexicanos. Otro obstáculo que encontramos es que también se ha incrementado la presencia de un "product placement" mal implementado que convierte a las películas en plenas mercancías cinematográficas, como fue el caso de Chiapas, the heart of coffee (2012).

 

cinemexcont4

 

Pero por otro lado, lo que nos ha servido como buena adopción de tendencias gringas, es el uso de plataformas digitales para la distribución y acceso a obras nacionales. Como ejemplo tenemos a la plataforma Nuflick, versión mexicana de la ya conocida Netflix pero que apoya a cine independiente nacional de la mano con la Cineteca Nacional y los festivales de cine para ofrecer el mejor catálogo de cine mexicano contemporáneo. También tenemos el caso de la primera película estrenada vía streaming, nos referimos a Chalán (2012), de Jorge Michel Grau, que superó las expectativas convirtiéndose en trending topic y que demuestra cómo el trabajo conjunto de los festivales de cine, las plataformas digitales y la televisión siembran el éxito del cine nacional.

 

Finalmente hay que recalcar los grandes avances en fotografía y efectos especiales del cine contemporáneo. La fotografía de Guillermo Navarro en El Laberinto del fauno (2006), la de Rodrigo García en la aclamada Biutiful (2010) y la más reciente fotografía de El premio, de Paula Markovitch, son sólo algunos ejemplos que no le envidian nada a lo que ya hacía en los 50 Gabriel Figueroa. En cuanto a efectos especiales, hay que recordar que desde mediados y finales de los 80 los efectistas empezaron a preocuparse en brindar efectos de calidad como hoy lo podemos presenciar en La vida precoz y breve de Sabina Rivas y El fantástico mundo de Juan Orol, ambas del año pasado. También los efectistas han estado recuperando terreno en el apoyo a producciones extranjeras, como lo fue en sus años con El Exorcista (The Exorcist) y más recientemente con la nominada al Oscar, Una niña maravillosa (Beasts of the Southern Wild).

 

cinemexcont5

 

Hasta este punto, hemos descubierto que el cine contemporáneo ha encontrado un aliado en las plataformas online y en los festivales de cine, aunque a estos aún falta sumar esfuerzos para que despeguen el consumo nacional contemporáneo en su totalidad que en este primer trimestre del 2013, ha mostrado un incremento del 7% respecto al año pasado. También descubrimos que el cine mexicano sigue implementando técnicas publicitarias extranjera, pero en cada vez menos casos la narrativa estadounidense y una más nacional sin caer en estereotipos; se ha enfocado en la calidad de los efectos y el cuidado de la imagen, lo que le está ganando gran reconocimiento a nivel internacional, pero sobre todo un reconocimiento de la propia sociedad mexicana, donde sí gustamos de nuestro propio cine y las instituciones brindan apoyo a grupos cada vez más grandes.

 

Si México fue uno de los primeros países del continente en contar con un cinematógrafo y en los últimos años se ha posicionado dentro de los 10 países que más explotan las taquillas, ¿por qué no convertirnos en el país que más consume cine mexicano y sustituir esa etiqueta de "y eso que es mexicana" por "con mucho orgullo, es mexicana"?

 

 

Buscar

Eventos

Notas Relevantes

Publicidad

Tweet us!

Banner
Banner